HOLD MY HAND

“Toma mi mano… Sujétala, no me sueltes”. Estas palabras se cruzaron el otro día en mi vida de un modo peculiar y lleno de sentido: en una entrañable homilía de una boda. Y resuenan en mí con profundidad, con reiteración y densidad… Os invito a repetirlas en voz baja lentamente, en cualquier idioma varias veces……